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El Limpiador Control Imperfecciones CeraVe es un limpiador facial formulado específicamente para pieles grasas y con tendencia acneica, incluidas aquellas que presentan imperfecciones recurrentes, poros obstruidos o exceso de sebo. Su fórmula está diseñada para limpiar en profundidad, ayudar a reducir granos y puntos negros y prevenir la aparición de nuevas imperfecciones, sin comprometer la barrera natural de la piel.
Este limpiador contiene ácido salicílico, un beta-hidroxiácido (BHA) conocido por su capacidad exfoliante suave. Este ingrediente ayuda a eliminar células muertas, limpiar los poros en profundidad y reducir la acumulación de sebo, contribuyendo a una piel más lisa y uniforme. A diferencia de otros limpiadores antiacné más agresivos, el Limpiador Control Imperfecciones CeraVe actúa de forma eficaz pero respetuosa, evitando la sensación de sequedad o tirantez.
La fórmula incorpora las tres ceramidas esenciales (1, 3 y 6-II), fundamentales para restaurar y mantener la barrera protectora de la piel. Gracias a ellas, la piel conserva su función defensiva frente a agentes externos y evita la pérdida excesiva de hidratación, algo especialmente importante en pieles con acné que suelen verse debilitadas por tratamientos secantes.
Además, incluye niacinamida, un activo con propiedades calmantes que ayuda a reducir la sensación de irritación y enrojecimiento, favoreciendo una piel más equilibrada y confortable. Todo ello se apoya en la tecnología MVE®, un sistema de liberación controlada que permite que los ingredientes hidratantes se liberen progresivamente, aportando hidratación continua durante todo el día.
El Limpiador Control Imperfecciones CeraVe es no comedogénico, no obstruye los poros y no contiene perfume, lo que lo hace adecuado incluso para pieles sensibles dentro del espectro de piel grasa o acneica. Su textura en gel se transforma en una espuma ligera al contacto con el agua, facilitando una limpieza agradable y eficaz.
Está indicado para el uso diario, tanto por la mañana como por la noche, como primer paso de la rutina de cuidado facial. Con un uso constante, ayuda a mejorar visiblemente el aspecto de la piel, manteniéndola limpia, más uniforme y con menos imperfecciones, sin alterar su equilibrio natural.
